
En Jaipur
el oasis de los sueños se desvanece
mecido por el viento de antiguas ciudades
En Jaipur
los amantes de la noche y la luz naranja
abrazan el latido de los jardines
y de pájaros bebiendo en piscinas
En Jaipur
no hay pérdidas, ni puntos y a parte
sólo paréntesis de ensueño y caricias de agua
En Jaipur
la noche es roja, es rosa y anaranjada
y percute la música de imaginados desiertos
En Jaipur tuvimos
el gesto distinto
el remolino azulado
el sol displicente
el viento jugando
a ser pájaro
a ser nube
En Jaipur
1 comentario:
Sempre ens quedarà Jaipur i fins que tornem a un altre paradís amagat i llunyà ens estimarem sota els nostres llençols taronja preferits.
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