sábado, 25 de octubre de 2008

Forajidos (Robert Siodmak, 1946)



Esta película es la primera de las dos basadas en el relato corto The Killers de Ernest Hemingway, publicado en la revista Scribner en 1927. La segunda la dirigió Don Siegel en 1964.

Los primeros 10 minutos del film de Siodmak, toda una lección de cine, se ajustan literalmente al relato original: dos asesinos profesionales, los killers del título original, llegan de noche a la pequeña ciudad de Brentwood. Buscan a un hombre apodado El Sueco para asesinarle. Entran en un bar y se produce una situación tensa y violenta. Alguien avisa de su presencia a El Sueco, pero éste, tumbado en la cama de su habitación, decide no huir y afrontar su fatal destino.
A partir de aquí la película se estructura en una serie de flash back cronológicamente discontinuos y narrados desde distintos puntos de vista, siguiendo la investigación de un agente de seguros. Así el espectador va creando la historia, va construyendo el puzzle y descubriendo los sucesos a la vez que el personaje del investigador de seguros. Una estructura compleja a la que no estaban habituados los espectadores de su época y que pudo ser responsable del fracaso de la película.


Las intensas sombras, los claroscuros de tono expresionista, la ilumunación, crean una sensación de agobio y claustrofobia, que también nace de los decorados y escenarios en que transcurre Forajidos. Hay que resaltar el magnífico plano secuencia de más de dos minutos en la escena del robo en la fábrica, que termina con la cámara ascendiendo suavemente y observando la acción desde la distancia.

Robert Siodmak fue uno de los directores nacidos en Alemania que emigraron a Estados Unidos por la convulsa situación política europea. Su vida es accidentada. Padece tres exilios profesionales que comenta con su peculiar humor: Abandoné Alemania un día después de la llegada de Hitler, Francia un día antes de la entrada de la Werhmacht en París, y Estados Unidos, un día antes del Cinemascope.
Es considerado uno de los grandes directores del cine negro y el melodrama criminal y ahí están además de Forajidos, El abrazo de la muerte, La dama desconocida, A través del espejo, El sospechoso, La escalera de caracol. En este marco genérico Siodmak puede expresar su pesimista visión del mundo: el fatalismo, la mirada distanciada, la renuncia al sentimentalismo, la soledad de los antihéroes, la hipocresía social disfrazada de buenas maneras, la profundización en los comportamientos humanos complejos, son características que recorren esta etapa de su carrera.



Pero como muchas de las grandes obras maestras del periodo clásico, una serie de grandes nombres se cruzaron en el proyecto y el resultado fue genial. La película nace del empeño personal del periodista y guionista Mark Hellinger conocido por sus artículos sobre el mundo del hampa de los años 30. Trabajando como productor para la Universal se topó con el relato de Hemingway , apenas un esbozo de historia, una situación sin resolución, por lo que contrató a un grupo de guionistas para que elaboraran la trama en donde la dejaba Hemingway. Pese que al final sólo aparecería acreditado Anthony Veiller, en el guión intervinieron mayoritariamente John Huston y Richard Brooks.





Siodmak buscaba mucho realismo para su película y de ahí que no quisiera contar con estrellas. Forajidos fue el primer film estrenado por Burt Lancaster, El Sueco, infeliz boxeador, corrompido y engañado por la femme fatale, Kitty Collins, una fabulosa Ava Gardner (Yo soy veneno, Sueco, para mí y para todos los que me rodean) en el primer papel importante de su carrera. Había nacido uno de los mayores mitos de la historia del cine.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué parella! La pantera, Ava Gardner i l´atlètic Burt Lancaster. Una pel.lícula com aquesta no pot tindre un títol (en espanyol) tan insípid. Odile

eloy dijo...

Odile, espero tindre algun dia la teva colaboraciò. M'agrada com escrius. Un petó.