martes, 9 de noviembre de 2010

Hoy empieza todo (Bertrand Tavernier, 1999).

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Bertrand Tavernier, además de ser un narrador excelente, es un hombre que a pesar de los años, conserva intacto un juvenil espíritu contestatario, que se ha visto reflejado en la evolución de su filmografía. Unas veces con acercamientos críticos al pasado de su país, La vida y nada más (1989), La guerre sans nom (1991), Capitán Conan (1996), Salvoconducto (202). Otras con incisivas puyas a la sociedad actual, La muerte en directo (1980), Ley 627 (1992), La carnaza (1994), La pequeña Lola (2004).
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En Hoy empieza todo auna la voluntad de denuncia de una grave situación social con su talento como narrador en imágenes. Hoy empieza todo podría ser el leit motiv en la vida de Daniel Lefevre (Philip Torreton), director y maestro en una escuela rural infantil situada en un pequeño pueblo de una zona minera del Norte de Francia devastada por el desempleo provocado por el cierre de las minas y el fracaso de las políticas de reconversión industrial. Cada nuevo día supone para Daniel una jornada más de extenuante lucha contra todo y contra todos. Es un hombre honesto, un profesional que quiere hacer bien su trabajo y que defiende ante todo la dignidad y la igualdad para que las cosas funcionen. Además de su tarea docente con los niños, la única que le proporciona buenos momentos, está su función directiva, que le desborda, teniendo en muchas ocasiones que ejercer de mediador en conflictos, de asistente social ante los problemas urgentes que le rodean, desempleo, alcoholismo, absentismo escolar, amenazas de desahucio, depresión, maltrato... Daniel debe luchar también con la indiferencia y la falta de apoyo de la Administración local y estatal hacia la educación y la asistencia social. Su actitud de justicia y rebeldía le hace ser una persona molesta para unos burócratas totalmente alejados de la realidad. A ello se unen sus propios problemas personales como la relación de amor/odio que mantiene con su padre, minero jubilado con el que apenas se comunica, o sus diferencias con el hijo de su pareja (Maria Pitarresi).
Hoy empieza todo organiza su relato alrededor de tres vertientes perfectamente entrelazadas. Tenemos de un lado el trabajo en las aulas sel director/maestro, su día a día en su relación con niños y padres, las inevitables repercusiones que la crítica situación social tiene en el trabajo de la escuela. En segundo lugar, el retrato de una sociedad deprimida, a nivel social, económico, y también psicológico. Y por último, la propia vida familiar y de pareja de Daniel Lefevre en la que repercute el contexto en el que se mueve. Utilizando estrategias del cine documental, Tavernier realiza una lúcida radiografía social, apoyado en un sólido guión, escrito en colaboración con su hija Tiffany y con Dominique Sanpiero, antiguo director y maestro de escuela reconvertido a escritor y guionista que aporta su experiencia personal. El director francés sabe contar con sencillez y claridad expositiva toda la complejidad de la trama evitando en todo momento caer en posturas demagógicas. La mayor parte de los personajes -padres/madres, niñas,/niños- son interpretados por los propios habitantes del lugar. La cámara en mano se introduce en las aglomeraciones a la salida de la escuela y capta fragmentos de las conversaciones. Contando con un guión sobre el que trabajar, Tavernier deja el camino libre a la improvisación de cara a conseguir la mayor verosimilitud. Philip Torreton está excelente, se sabe mover con soltura entre los niños actores. Su personaje trata de no resignarse y resistir, buscar una mejora en las pequeñas cosas, no perder la esperanza en lo que hace. Es evidente la empatía que el director siente hacia su protagonista, auténtico héroe de su tiempo en el que Tavernier refleja su toma de postura: la dignidad y el sentido de la justicia como norma moral de comportamiento. Por eso, al final Daniel aceptará tener el hijo, porque al fin y al cabo, de ellos es el futuro, y ese Hoy empieza todo está en el fondo, pintado con los colores de la esperanza.
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2 comentarios:

David dijo...

A mi esta película me encantó en su día, por todas esas cosas que señalas. Del 99. Jo! Han pasado 11 años.. La tengo para revisitarla. A ver si lo hago pronto.
Me ha gustado la entrada.
Un saludito.

troyana dijo...

Una joya de película,de las mejores que he visto de temática socio-educativa.
saludos!