domingo, 18 de octubre de 2009

Dirigido por ... TRAN ANH HUNG.








Tran Anh Hung nació un 23 de diciembre de 1963 en una población situada al sur del antiguo Saigón, hoy llamado Ho Chi Minh City. En su país natal, Vietnam, vivió hasta poco antes de cumplir los 12 años. En 1975 tiene que trasladarse a París tras la caida de Saigón al final de la Guerra de Vietnam. En la capital gala fija su residencia y allí tiene su primer acercamiento al cine: " Un fotógrafo amigo de mis padres, a los 14 años, me dejó una cámara de 16 mm. Filmé un barco por el Sena mientras por encima pasaba un tren y en el cielo sobrevolaba un avión. Pensé que había rodado el plano más bonito del mundo".


En París cursa estudios de cine y dirige varios cortometrajes antes de debutar en el largo en 1993 con El olor de la papaya verde.


Por sus circunstancias personales podemos hablar de Tran Anh Hung como un cineasta franco-vietnamita en el que prima una sensibilidad heredada de sus orígenes asiáticos que juega un papel fundamental en la elaboración de su universo y su lenguaje cinematográfico. Todo ello, eso sí, pasado por el tamiz de la absorción de unos modos de vida y una cultura, occidentales, fruto de su estancia y educación en Francia. El realizador vietnamita reconoce su gusto por el cine clásico norteamericano, el cine y la literatura japoneses, y la influencia que en su formación cinematográfica han tenido nombres como Tarkovsky, Kurosawa y Bergman.


La primera película de Tran Anh Hung fue nominada al Oscar a mejor película de habla no inglesa y premiada en Cannes con la Cámara de Oro de mejor ópera prima. En un principio debía rodarse en Vietnam pero por problemas de producción se filmó integramente en Francia. Un Vietnam imaginado y recreado en estudio, que reproduce la atmósfera y la luz particular del país asiático. El director vietnamita y su operador, tras un viaje a Hanoi captaron una serie de impresiones, costumbres y actitudes que posteriormente transmitieron a los actores que intervinieron en la película, todos ellos residentes en Francia. El resultado final es deslumbrante. Más preocupado por la creación de una atmósfera sensorial en la que afloren la luz, los olores y sabores del Vietnam de los años 50, que en seguir una línea narrativa concreta, Tran anh Hung muestra en su primera obra una madurez impropia de un debutante.




Es una historia contada en imágenes, a través de una puesta en escena elegante y minimalista en la que los diálogos son muy escasos. La utilización de las elipsis es admirable en una película de tono contemplativo que relata un proceso de iniciación a la vida de una niña sirvienta, con naturalidad, lirismo y emoción contenida. Un título que confirmaba en los 90 al joven director vietnamita -30 años cuando dirigió El olor de la papaya verde - como uno de los nuevos talentos del cine mundial.En esta pelicula el director se encuentra con su musa, la bellísima Tran Nu Yên-Khê, con la que volverá a trabajar en toda sus películas y se convertirá años después en su esposa.




Sólo tardará dos años en volver a ponerse tras las cámaras. Cyclo (1995), rodada en Vietnam, describe el descenso a los infiernos de un adolescente de Ho Chi Minh City a quien roban su medio de sustento, un ciclotaxi a pedales, y que necesitado del dinero para pagarlo cae en el mundo caótico y violento del crimen organizado. Estamos ante un relato de inocencia perdida, corrupción, violencia y muerte en el que Tran Anh Hung contrapone constantemente la crueldad con la poesía de sus imágenes. Imágenes de una remarcable fisicidad en las que juegan un importante papel los exteriores rodados en la bulliciosa ciudad. El director vietnamita ahonda en los pequeños detalles y en los gestos de unos personajes que, a pesar de su cotidianeidad, son como su nombre indica, verdaderos arquetipos del melodrama: Cyclo, el joven que necesita de la máquina para subsistir debe ponerse al servicio del Poeta, un gángster y proxeneta que le introduce en un mundo en el que la violencia es la única salida. El tercer vértice es la Hermana de Cyclo, prostituta al servicio del Poeta. Co Cyclo Tran Anh Hung continúa con su cosecha de premios. En Venecia caen el León de Oro y el Premio de la Crítica Internacional.





En su tercera película Tran Anh Hung está más cerca del naturalismo contemplativo de El olor de la papaya verde que del radicalismo formal de Cyclo. Esta historia de 3 hermanas es todo luz y sensualidad. Cine que busca no sólo estimular la vista. Cine de los sentidos. Todos querríamos vivir esos despertares aletargados a ritmo de Lou Reed, Velvet Underground, Arab Strap ...
La película se articula en torno a la vida de 3 hermanas y una hermano durante el año que transcurre entre las dos celebraciones que conmemoran la muerte de sus padres. Las armoniosas imágenes de Pleno verano no siguen una línea narrativa convencional. Más bien tratan de sugerir impresiones y sensaciones, de mostrar instantes de tiempo. De ese modo los conflictos familiares son observados de forma esquinada, pudorosa, como corresponde a la mentalidad asiática, y los conflictos apenas se resuelven.
Los planos se toman su tiempo para captar esos fragmentos de tiempo que en su reiteración dan forma a la vida cotidiana. De nuevo las imágenes (fantástica la fotografía de Mark Lee) adquieren preponderancia sobre el lenguaje verbal para transmitir esa sensación de suspensión del tiempo. Los silencios, las miradas, los planos sostenidos de un rostro resultan más reveladores que mil palabras huecas. En fin, otra muestra de cine poético, reposado y sensual. Un paseo por los colores y olores de Vietnam.
Hasta aquí las tres películas de Tran Anh Hung estrenadas en España. En 2008 rueda en inglés el thriller I Come With the Rain en Hong Kong, Filipinas y Los Angeles. En el reparto vuelve a estar su mujer Tran Nu Yên-Khê junto a Josh Hartnett como protagonista, un ex policia de L. A. ahora detective privado que vive atormentado por el fantasma de un asesino en serie (Elias Koteas). Según declara el director "es una película de una belleza muy peculiar. La sensación que produce es algo que nunca que habéis experimentado previamente. Tardé doce años en hacer este film y hay mucho de mí mismo en él, es por eso que es tan importante." Visto así, la cosa promete.
Lo último que sabemos de Tran Anh Hung es que va a adaptar al cine la novela de Haruki Murakami, Tokio Blues. Su estreno en Japón está previsto para mediados del año próximo. En principio parece una buena elección, la de un director dotado de sensibilidad, elegancia y lirismo, para una novela que le va como anillo al dedo. La esperamos con ganas (la película).