miércoles, 3 de diciembre de 2008

Dirigido por ... JEAN VIGO.



¿Un artista? ¿Un revolucionario? Todo eso, y por encima de todo, un cineasta. En sus cortos 30 años de vida (1905-1934) sólo tuvo tiempo para rodar dos mediometrajes, un corto y el largometraje L'Atalante, realizado en 1934 el mismo año de su muerte. En total su obra no llega a los 200 minutos. Con pocos medios y muchas ganas esta exigua filmografía basta para dar testimonio de su creatividad, de su originalidad y de su irreductible independencia. Su vida no fue fácil, ello influyó en su cine, vitalista y apasionado, como si tuviera prisa por aprovechar los pocos años de vida que el destino le deparó.

Su padre Miguel Almereyda (de nombre real Eugéne-Bonaventure de Vigo), nieto de españoles, marcó su vida desde su infancia.. Era un importante militante anarquista, a la vez que periodista, que fue encarcelado acusado de actuar como espía alemán. Murió estrangulado en la celda en enero de 1917 aunque la versión oficial habló de un suicidio. Jean Vigo tenía entonces 12 años de edad. A partir de entonces fue acogido por su abuela paterna en Montpellier. Pero no duró mucho, y fue inscrito en un internado para menores. De ahí a otro, y a otro, y de su actitud rebelde y sus recuerdos surgiría más adelante Zèro en conduite. En esta época aparecen sus primeros problemas de salud. Enferma de tuberculosis y pasa largas estancias en sanatorios. En el de Font-Romeu conoce y se enamora apasionadamente de Elisabeth Lozinska, apodada Lydou, hija de un industrial judío polaco y también aquejada de una enfermedad crónica. Se casa con ella en 1929 en Niza, donde debuta en el cine con el mediometraje A propos de Nice.
En 1932 conoce al productor Jacques-Louis Nounez, apasionado de las vanguardias artísticas, y con su apoyo consigue 200.000 francos para financiar Zèro en conduite una película muy crítica con las instituciones de enseñanza y claramente inspirada en sus experiencias vitales. Es recibida con malas críticas y con poco éxito de público. Pero lo peor está por venir. El mismo mes de su estreno la censura retira el filme por considerar que atenta contra las instituciones escolares francesas y la película no vuelve a la circulación hasta 1945. Pero esto no desanima a Jean Vigo.
Con tales antecedentes su situación como cineasta es delicada y Jacques-Louis Nounez tuvo que hacer grandes esfuerzos para convencer a la Gaumont para que participase en la producción de L'Atalante, película acerca del clásico tema del encuentro-separación-reconciliación de una pareja, pero que bajo la batuta de Vigo transforma esta historia trivial en un relato que aúna pasión, realismo, magia, poesía. Pero Jean Vigo es un adelantado a su tiempo y la suerte le es esquiva. Las primeras presentaciones de la película ante distribuidores y exhibidores provocan el rechazo radical de éstos, que exigen a Nounez cortes y cambios como la inclusión de una canción de moda, "La chaland qui passe", que en 1934, año de su estreno, fue el título que sustituyó al de L'Atalante. A pesar de ello , y de ser mutilada en una tercera parte de su metraje y quedar en unos exiguos 65 minutos, la película es un estrepitoso fracaso. Meses depués Jean Vigo muere a consecuencia de una septicemia de origen reumático. Era el 5 de octubre de 1934.

"El futuro es de los independientes. Ya que las grandes compañías, cuyo equilibrio financiero se encuentra gravemente amenazado por la crisis actual, no osan arriesgarse en ningún proyecto que no sea del género estrictamente comercial. La producción en participación tiene, al contrario, la vía libre. Un comanditario aporta el dinero líquido. Un estudio suministra el material. Una gran compañia se encarga de la difusión en las pantallas de la película ya realizada."

(Jean Vigo, 1933)

Filmografía:

A propos de Nice (1929) Por consejo de los médicos Jean Vigo se va a vivir a Niza, ciudad de veraneo de la burguesía francesa. Allí, con el dinero que le presta el padre de Lydou, su esposa, y con la ayuda del cámara Boris Kaufman (hermano de Dziga Vertov, uno de los padres del documental) filmó este retrato crítico de una burguesía ociosa en la ciudad de moda. Influenciado por la corriente surrealista y por las teorías de Vertov, Vigo se posiciona frente a la objetividad pretendida del documental y defiende lo que él denomina "punto de vista documentado" en el que el autor toma postura ante lo que filma, el montaje dialéctico se convierte en herramienta primordial del cineasta.

Taris, champion de natation (1931) Encargo de documental sobre el campeón de natacion Jean Taris que acaba siendo un cortometraje de 9 minutos. Es una especie de lección de natación en la que el director se recrea en el cuerpo del nadador y la perfección de los movimientos, con la ralentización de la imagen. También utiliza el montaje al revés para explicar la mecánica correcta para lanzarse a la piscina y dar las brazadas. Hay sobreimpresiones de Taris vestido de traje y con bañador que nos hacen pensar en Jean Cocteau y planos acuáticos que luego perfeccionará L'Atalante.

Zéro de conduite (1933) Claramente inspirada en sus recuerdos juveniles este mediometraje sobre la revuelta de unos escolares en un férreo internado captura la inocencia de sus pequeños no-actores con emoción y ternura y lo hace otra vez con la utilización del montaje. Es inolvidable la secuencia de la batalla de almohadas en la habitación , donde el ralentí capta el momento poético de las plumas de los cojines volando alrededor de unos niños tomados en un momento único, como un instante de libertad fuera del tiempo y lugar. Ese momento, ese instante que Truffaut buscó afanosamente en su también truncada carrera (Los 400 golpes, El pequeño salvaje, La piel dura)

L'Atalante (1934) Obra maestra absoluta y único largometraje de Jean Vigo, logra en todo momento transmitirnos el placer que siente al filmar esta historia de pareja que hoy sigue siendo ante nuestros ojos del siglo XXI de una absoluta modernidad, estos dos recién casados a bordo de una barcaza por los canales fluviales de Francia. Dota Vigo a estos amantes de una vitalidad sin ataduras ni prejuicios. Se palpa el amor, la ternura, la amistad, estamos ante una muestra clara de auténtico cine poético, cine popular obra de un director libre que hizo de la vida cine y del cine vida.

"Jean Vigo supo captar la realidad y transformarla en magia, filmando en prosa alcanzó sin esfuerzo la poesía"

(François Truffaut)