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sábado, 17 de julio de 2010

Isabelle Huppert, la vie pour jouer.

El actor es como un ciego, que avanza confiado al borde del precipicio

(Isabelle Huppert)

La actriz parisina nacida en 1955, con una carrera cinematográfica que abarca ya cuatro décadas, está considerada como una de las grandes del cine europeo.

Su cabello rojizo, su rostro pecoso y esa expresión que parece a la vez ausente y pasional, son el sello personal de una actriz que comenzó estudiando en el Conservatorio de Arte Dramático y se puso ante las cámaras siendo muy joven. Se benefició del éxito de Los rompepelotas (Bertrand Blier, 1974) y en 1975 fue proclamada promesa del año del cine francés por El juez y el asesino (Bertrand Tavernier, 1975). Dos intervenciones en papeles dramáticos en los siguientes años la colocaron en la primera línea del cine galo. En La encajera (Claude Goretta, 1977), era una heroína trágica, atrapada entre la tradición y la modernidad. En Prostituta de día, señorita de noche (1978) inicia su prolongada y fructífera colaboración con su cómplice Claude Chabrol. Comienza la década de los 80 con Loulou de Maurice Pialat y marchándose a América para integrar el elenco de La puerta del cielo (Michael Cimino). A partir de aquí y hasta ahora, su inagotable energía le hace encadenar un proyecto tras otro sin tener casi ni un instante de descanso, demostrando a lo largo de más de 50 películas su capacidad para hacer frente a los personajes más complejos.

Ha representado la frialdad y la hipocresía de esa burguesía de provincias en la que tanto le gusta hurgar a Claude Chabrol. Pero ha estado estupenda también en la piel de mujeres trabajadoras o de heroínas de época. Quizá le falte aptitudes para la comedia, pero eso aún está por ver.

Bajo una imagen de dureza, frialdad en los gestos, mezcla de fragilidad y calculada fuerza, parece esconder tormentas interiores que ella, cual iceberg, deja aflorar superficialmente con una fina mueca, una mirada furtiva o un gesto aparentemente insignificante. Con Chabrol ha plasmado de manera magistral esa ambigüedad típica de sus personajes, prisioneros entre las apariencias y la abyección. En papeles como La ceremonia (Claude Chabrol, 1995) o La pianista (Michael Haneke, 2001), funciona a la perfección interpretando a mujeres de doble vida a las que nunca llegamos a conocer del todo. Ultimamente parece especializarse en papeles de madres fuertes, luchadoras, que se encuentran muy unidas a sus hijos, en títulos como Ma mère (Christophe Honoré, 2004), Propiedad privada (Joachim Lafosse, 2006), L'amour caché (Alessandro Capone, 2007), Home (Ursula Meier, 2008), Un barrage contre le Pacifique (Rithy Panh, 2008), White Material (Claire Denis, 2009). Lo más reciente estrenado en España es Villa Amalia su quinta película bajo la dirección de Benoit Jacquot, una cinta que ha recibido críticas dispares.


Isabelle Huppert tiene el mérito de haber ganado dos veces el premio a mejor actriz en Cannes (Prostituta de día, señorita de noche y La pianista) y otras dos en Venecia (Asunto de mujeres y La ceremonia).



Filmografía seleccionada:


1974 Los rompepelotas (Bertrand Blier)
1975 El juez y el asesino (Bertrand Tavernier)
1977 La encajera (Claude Goretta)
1978 Prostituta de día, señorita de noche (Claude Chabrol)
1979 Las hermanas Bronté (André Téchiné)
1980 La puerta del cielo (Michael Cimino)
1980 Loulou (Maurice Pialat)
1980 Sauve qui peut (la vie) (Jean-Luc Godard)
1981 Coup de torchon (Bertrand Tavernier)
1982 Pasión (Jean-Luc Godard)
1983 Historia de Piera (Marco Ferreri)
1987 Falso testigo (Curtis Hanson)
1988 Un asunto de mujeres (Claude Chabrol)
1991 Madame Bovary (Claude Chabrol)
1994 Amateur (Hal Hartley)
1995 La ceremonia (Claude Chabrol)
1996 Las afinidades electivas (Paolo y Vittorio Taviani)
1997 Rien ne va plus (Claude Chabrol)
1998 La escuela de la carne (Benoit Jacquot)
2000 Les destinées sentimentales (Olivier Assayas)
2000 Gracias por el chocolate (Claude Chabrol)
2001 La pianista (Michael Haneke)
2002 8 mujeres (François Ozon)
2003 El tiempo del lobo (Michael Haneke)
2004 Extrañas coincidencias (David O. Russell)
2004 Ma mère (Christophe Honoré)
2005 Gabrielle (Patrice Chéreau)
2006 Borrachera de poder (Claude Chabrol)
2006 Propiedad privada (Joachim Lafosse)
2009 Villa Amalia (Benoit Jacquot)

martes, 6 de julio de 2010

Gene Tierney, la mirada misteriosa.


Un capricho materno, en recuerdo de un tío suyo, hizo que se le bautizara con el masculino nombre de Gene un 20 de Noviembre de 1920 en Brooklyn. Se ha dicho mucho de ella que no era una gran actriz, pero sin duda se le considera uno de esos rostros a la vez hermosos y frágiles, imponentes y quebradizos, que llenaban la pantalla con su sola presencia. Sabía dar a sus directores exactamente aquello que éstos le pedían. Y así fue con realizadores de tanto calado como Henry Hatthaway, John Ford, Joseph L. Mankiewicz, Otto Preminger, Ernst Lubitsch, Fritz Lang, Josef von Sternberg, Michael Curtiz, William A. Wellman ... Su brilante filmografía le garantiza un lugar en la cumbre de las diosas de Hollywood.






Recién terminada su refinada educación en Suiza fue el director Anatole Litvak el que le sugirió ser actriz. Debuta nada menos que con Fritz Lang en La venganza de Frank James (1940) un año después de sus comienzos teatrales y en poco tiempo se convierte en una de las grandes stars de la Fox durante los cuarenta: La ruta del tabaco (John Ford, 1940), El embrujo de Shangai (Josef von Sternberg, 1941), El diablo dijo no (Ernst Lubitsch, 1943), Que el cielo la juzgue (John M. Stahl, 1945), El fantasma y la señora Muir (Joseph L. Mankiewicz, 1947), El telón de acero (William A. Wellman, 1948).





Los mitómanos la recordarán siempre por la enigmática e irreal Laura (1944) de Otto Preminger, que volvería a contar con ella en Vorágine (1949), Al borde del peligro (1949), y ya en el ocaso de su carrera en Tempestad sobre Washington (1962).




Prematuramente retirada del cine, su última aparición sería En busca del amor (Jean Negulesco, 1964) cuando contaba sólamente 44 años de edad. De atormentada vida privada que terminó por perjudicar su carrera profesional (llegó a ser internada en instituciones de salud mental) Gene Tierney, el rostro de la misteriosa Laura, se desvaneció en este mundo (murió el 7 de Noviembre de 1991) casi con la misma sensación de etérea ingravidez que daba en sus mejores películas.





miércoles, 19 de mayo de 2010

Zhang Ziyi, porcelana china.



La descubrimos en 1999 cuando interpretó el maravilloso film de Zhang Yimou El camino a casa. Tenía 20 años y desde entonces su carrera cinematográfica no ha hecho más que crecer. Parece que la díscola Zhang Ziyi va a debancar a la discreta Gong Li como la nueva belleza china. Una y otra son muy distintas, pero las dos son estupendas actrices y bellísimas mujeres.

Tras su película con Zhang Yimou, da el gran salto internacional con la exitosa Tigre y dragón. Estaba espléndida como la misteriosa hija del gobernador en sus luchas voladoras de artes marciales. La película tuvo un gran éxito en los Estados Unidos y Zhang Ziyi comenzó a estudiar inglés con vistas a futuros proyectos en Hollywood. Pero, cosas de la vida, en su primer papel allí, Hora punta 2, sólo hablaba chino y era una asesina que tenía que vérselas con el inútil de Jackie Chan.






Repite con Zhang Yimou y con el género "luchas voladoras": Hero (2002) y La casa de las dagas voladoras (2004). En la primera tenía un corto pero intenso papel. En las retinas quedará su bellísima lucha con Maggie Cheung, ambas suntuosamente ataviadas de rojo, en un bosque repleto de hojas secas. En la segunda, es una trágica heroína en una hermosa historia de amor, amistad y espadas. Ziyi cautiva desde su primera aparición como una bailarina ciega en la espectacular secuencia de la danza-combate en La Casa de Las Peonias.


Su trabajo en la irregular 2046 (Wong Kar-wai, 2004) la consolida como la gran actriz que es. Memorias de una geisha (Rob Marshall, 2005) la une a otras dos grandes del cine asiático, Gong Li y Michelle Yeoh. Participa en otros films como Princess Racoon (Seijun Suzuki, 2005), Mei Lanfang (Chen Kaige, 2008), Los jinetes del Apocalipsis (Jonas Akerlund, 2009).
Está en el último proyecto de Wong Kar-wai, que puede que se estrene el año próximo con el título de The Grand Master, una biografía sobre la juventud de Bruce Lee.




sábado, 1 de mayo de 2010

Charlotte Rampling, mirada de gata.



Como Jane Birkin, Jacqueline Bisset y Kristin Scott-Thomas, Charlotte Rampling es una inglesa que vive en Francia y a la que los franceses consideran como suya. De hecho le concedieron hace pocos años un Cesar de honor por toda su carrera.
Sin haber cumplido los 20 años comenzó a posar como modelo. Poco después se introdujo en el cine con El knack ... y como conseguirlo (Richard Lester, 1965). Su presencia enigmática y una distinción intemporal hicieron de ella una de las mujeres más fascinantes que poblaron el cine de los 70. Una figura alta y delgada, de angulosas facciones, en un rostro magnético, que se asoció a personajes turbadores a los que daba prestancia con su personal voz ronca.



Se dió a conocer con su papel de chica sexualmente liberada en el swinging London de los 60 en Georgy Girl, aquí titulada ¡¡¡La soltera retozona!!! (1966). Su belleza ambigua sintonizó con la estética decadentista de Lucchino Visconti que le dió el papel de una joven aristocrata en La caida de los dioses (1969). Actúa en esta época en películas muy variadas tanto en Europa como en Estados Unidos, pero sin duda, la más popular fué Portero de noche (Liliana Cavani, 1974), en la que su cuerpo delgado, su pelo corto y turbia mirada, su gorra de oficial nazi y sus tirantes, hacen de ella todo un icono sexual.


Fue una genuina femme fatale en el noir revisitado Adiós muñeca (Dick Richards, 1975) junto a Robert Mitchum. Rodó en México Foxtrot (1975) para Arturo Ripstein. En 1980 protagoniza Recuerdos (Stardust Memories) dirigida por Woody Allen, de quien guarda un gran recuerdo, además de considerarle una gran influencia en su vida. En Veredicto final (Sidney Lumet, 1982), al lado de Paul Newman, interpretaba a una mujer oscura y solitaria. El japonés Nagisha Oshima le hizo enamorarse de un gorila en la excéntrica Max, mon amour (1986) y Alan Parker recuperó su magnetismo para El corazón del ángel (1987).

En la década de los 90 se le pierde la pista. Su cartel merma con productos sin éxito que la mantienes a ráfagas en el cine mientras intenta superar una fuerte depresión tras la muerte de la mayor de sus cuatro hijos. Pero a partir del año 2000, con Bajo la arena de François Ozon, vuelve con fuerza al cine europeo. En ella interpreta a una mujer cuyo marido desaparece un día en la playa sin dejar rastro. En 2002 vuelve a mostrar su lado más sensual y misterioso en la estupenda Swimming Pool, otra vez con la dirección de François Ozon. A las órdenes de Gianni Amelio rueda la muy interesante Las llaves de casa (2004) y dirigida por Laurent Cantet, Hacia el Sur (2005) en la que está espléndida en el papel de una mujer madura que viaja a Haití de vacaciones en busca de relaciones con jóvenes.
Todavía no se ha estrenado aqui Life During Wartime (2009) de Todd Solondz, y la Rampling está en el nuevo proyecto de Lars Von Trier Planet Melancholia, que está pensado que se estrene en Cannes 2011.




Dice Charlotte Rampling que a estas alturas de su filmografía y de su vida sólo le interesan proyectos en los que se implique emocionalmente, papeles que le enriquezcan y le sean cercanos.


domingo, 8 de noviembre de 2009

Las edades de Maribel.



  • 17 años. La estanquera de Vallecas. ¿Cómo olvidar a la sobrina de la estanquera, una Maribel rebosante de erotismo ochentero? Compartiendo cartel con dos grandes como Emma Penella y José Luis Gómez en esta comedia negra sobre el Madrid, más en concreto Vallecas, más lumpen y quinqui.



  • 21 años. Amantes. Portentosa Maribel Verdú en el intenso drama negro de Vicente Aranda. Una interpretación, la de Trini, novia formal del soldado Jorge Sanz, por la que recibiría su primera nominación a los Goya. Mano a mano con una no menos soberbia Victoria Abril, enfrentadas por un hombre mediocre en una época mediocre. La historia de un crimen real que hoy llenaría espacios de telebasura en TV: un soldado recién licenciado que termina matando a su novia de siempre (estremecedora secuencia frente a la catedral de Burgos) por las exigencias de su amante, una pasional viuda que se muere de celos al pensar en su juguete en brazos de otra mujer.








  • 22 años. Belle epoque. Comedia que es a la vez una celebración gozosa y melancólica de un tiempo en una España que pudo ser y no fue. Maribel es una de las cuatro encantadoras hijas de un pintor republicano (Fernando Fernán-Gómez) que encandilaban a un pasmado Jorge Sanz, al que por cierto, en esta película se le entendían casi todas sus frases.




  • 23 años. Huevos de oro. A la sombra de un desmesurado Javier Bardem, la Verdú vuelve a estar estupenda en un papel arriesgado en la infravalorada obra de Bigas Luna. Aquí es una de las mujeres que son utilizadas por Benito González, el constructor hortera y machoman, para ascender en el mundo empresarial. A pesar de tener más de 15 años la película sigue estando de actualidad. a los casos me remito.




  • 27 años. La buena estrella. Ricardo Franco le brindó uno de los papeles de su vida, con el que demostrar su enorme capacidad y oficio con uno de esos personajes que dejan huella: Marina, la tuerta, maltratada por su novio (grande Jordi Mollá), a la que la vida le depara una oportunidad al cruzarse con Rafael el carnicero (Antonio Resines) quien le ofrece su casa a ella y al bebé que espera. Es su tercera nominación a los Goya (no lo ganará hasta el 2008).





  • 31 años. Y tu mamá también. El principio de su renacer como actriz. Simplemente sublime. Una mujer que toma las riendas entre dos machitos recién salidos de la adolescencia y con las hormonas desatadas. Road movie de alto voltaje erótico y sentimental con la que Maribel conquista al público de América Latina.




  • 36 años. El laberinto del fauno. Guillermo del Toro, amigo de Alfonso Cuarón, la conoció en el rodaje de Y tu mamá también y quedó impresionado. En esta fábula con el terrible telón de fondo de la Guerra Civil española, Maribel interpreta con su habitual solidez a una doliente mujer que está familiar y moralmente comprometida con el maquis. Cuarta de sus nominaciones al Goya.



  • 38 años. Los girasoles ciegos. Una Maribel Verdú en plena madurez profesional es lo mejor de la desigual película de José Luis Cuerda. Sabe ser contenida y pasional, sabe llorar mejor que ninguna otra actriz. Seduce cuando quiere y cuando no quiere al personaje del cura interpretado por Raul Arévalo (que parece que se acaba de disfrazar de eclesiástico para la ocasión).

jueves, 5 de febrero de 2009

Kristin Scott-Thomas.



Prince, el cantante de Minneapolis,se topó un día con ella y quiso convertirla en su musa. Le dió el papel principal en Under the Cherry Moon (1986), dirigida por el propio músico. Difícilmente su debut en el cine pudo ser peor. La película obtuvo 8 nominaciones a los Razzies, dos de ellas directamente relacionadas con Kristin, las de peor actriz y peor novata. No ganó ninguno de ellos. Madonna la superó. A partir de ahí su carrera no podía ir a peor, pero nada hacía presagiar el vuelco en su trayectoria profesional hasta nuestros días.


Pero para llegar al prestigio del que ahora goza ha tenido que recorrer un largo trayecto. No sé si esa expresión de melancolía y tristeza de su rostro procede de su infancia, de cuando murió su padre, piloto militar, en un accidente de aviación, cuando ella tenía cuatro años, historia que se repitió siete años desúés con la muerte de su padrastro en accidente similar. Sus comienzos como intérprete también fueron desalentadores. Se matriculó en el Central School of Speech and Drama de Londres en contra de la opinión de su madre. Una vez allí sus profesores le aconsejaron dedicarse a otra cosa. Pero ella no se rindió y marchó a París. Allí inició sus estudios en la Ecole Nationale des Arts et Techniques du Theatre mientras se mantenía trabajando de niñera. En esta época conoce a François Oliviennes con el que se casará y tendrá tres hijos. Pronto consigue papeles en algunas obras de teatro y series televisivas.


Tras el fracaso al lado de Prince interviene en papeles secundarios en películas francesas hasta que Roman Polanski la escoge para Lunas de hiel (1992), una oscura historia de pasión y sexo en la que interpreta a Fiona, mujer de apariencia fría pero con un volcán en su interior (cuando su marido flirtea con Mimi le suelta un contundente: Cuidado, puedo superarte en todo). Kristin tiene 32 años y su carrera empieza a despuntar.




El gran éxito comercial de Cuatro bodas y un funeral (1994) le reporta sus dosis importantes de popularidad, lo cual se traduce en múltiples ofertas de trabajo. Luce esplendorosa en traje de época en Angeles de insectos (1995). En 1996 forma parte de la 1ª entrega de la franquicia Misión imposible. Pero su éxito definitivo a nivel mundial le llega con El paciente inglés donde enamora a Ralph Fiennes y a todos nosotros. A partir de ahí, plenamente consolidada, trabaja con directores de prestigio como Sydney Pollack y Robert Altman.

Los 40 le sientan estupendamente y esta década encadena película tras película, manteniendo siempre el nivel. Sólo por su presencia vale la pena darle una oportunidad a cada uno de sus films.

A pesar de residir en Francia desde hace muchos años, hasta el año pasado no tuvo su primer papel protagonista en una película francesa. Se trata de Hace mucho que te quiero debut en la dirección de Philippe Claudel, escritor francés. En ella una inmensa Kristin Scott-Thomas salva del naufragio una función cuyo guión chirría en demasiados momentos.


Kristin Scott-Thomas es una mujer tozuda. Se empeñó en ser una buena actriz. Doy fe que lo ha conseguido plenamente. Y todavía nos quedan muchas películas para disfrutarla.
Filmografía seleccionada:
1992 Lunas de hiel (Roman Polanski)
1994 Cuatro bodas y un funeral (Mike Newell)
1995 Angeles e insectos (Philip Haas)
1995 Misión imposible (Brian de Palma)
1996 El paciente inglés (Anthony Minghella)
1997 El hombre que susurraba a los caballos (Robert Redford)
1999 Caprichos del destino (Sydney Pollack)
2000 El misterio de la villa (Philip Haas)
2001 Gosford Park (Robert Altman)
2004 Arsene Lupin (Jean-Paul Salomé)
2005 Alta sociedad (Martha Fiennes)
2005 Man to Man (Régis Wargnier)
2006 El juego de los idiotas (Francis Veber)
2007 The Walker (Paul Schrader)
2008 Las hermanas Bolena (Justin Chadwick)
2008 Hace mucho que te quiero (Philippe Claudel)
2008 Una familia con clase (Stephan Elliott)

lunes, 15 de septiembre de 2008

Gene Tierney, la mirada misteriosa.



Un capricho materno, en recuerdo de un tío suyo, hizo que se le bautizara con el masculino nombre de Gene un 20 de Noviembre de 1920 en Brooklyn. Se ha dicho mucho de ella que no era una gran actriz, pero sin duda se le considera uno de esos rostros a la vez hermosos y frágiles, imponentes y quebradizos, que llenaban la pantalla con su sola presencia. Sabía dar a sus directores exactamente aquello que éstos le pedían. Y así fue con realizadores de tanto calado como Henry Hatthaway, John Ford, Joseph L. Mankiewicz, Otto Preminger, Ernst Lubitsch, Fritz Lang, Josef von Sternberg, Michael Curtiz, William A. Wellman ... Su brilante filmografía le garantiza un lugar en la cumbre de las diosas de Hollywood.






Recién terminada su refinada educación en Suiza fue el director Anatole Litvak el que le sugirió ser actriz. Debuta nada menos que con Fritz Lang en La venganza de Frank James (1940) un año después de sus comienzos teatrales y en poco tiempo se convierte en una de las grandes stars de la Fox durante los cuarenta: La ruta del tabaco (John Ford, 1940), El embrujo de Shangai (Josef von Sternberg, 1941), El diablo dijo no (Ernst Lubitsch, 1943), Que el cielo la juzgue (John M. Stahl, 1945), El fantasma y la señora Muir (Joseph L. Mankiewicz, 1947), El telón de acero (William A. Wellman, 1948).





Los mitómanos la recordarán siempre por la enigmática e irreal Laura (1944) de Otto Preminger, que volvería a contar con ella en Vorágine (1949), Al borde del peligro (1949), y ya en el ocaso de su carrera en Tempestad sobre Washington (1962).







Prematuramente retirada del cine, su última aparición sería En busca del amor (Jean Negulesco, 1964) cuando contaba sólamente 44 años de edad. De atormentada vida privada que terminó por perjudicar su carrera profesional (llegó a ser internada en instituciones de salud mental) Gene Tierney, el rostro de la misteriosa Laura, se desvaneció en este mundo (murió el 7 de Noviembre de 1991) casi con la misma sensación de etérea ingravidez que daba en sus mejores películas.