Bill y Dennis son hermanos. Bill es un ladrón, Dennis, un tímido estudiante universitario. Los dos se unen por distintos motivos, en busca del padre, un activista antisistema huido de la cárcel. Esta sería una sucinta reseña del argumento del film.Pero no nos diría nada acerca de Simple Men. Lo que la película cuenta es una historia de amor y compromiso, como siempre en Hal Hartley. Bill "sufre" por una mujer que le ha traicionado y decide marcarse una estrategia para vengarse de todas las mujeres pero la primera rubia que se cruza en su camino resulta ser Kate, mujer fuerte, madura, capaz de salir indemne de todas las dificultades que le presenta la vida. Como siempre en Hartley el amor triunfa a pesar de tenerlo todo en contra. Para que las distintas relaciones funcionen, viene a decir, han de tener como motor el afecto. Un afecto que se ha de cultivar, que se ha de trabajar ("Cuida de ella y ella cuidará de tí").
Simple Men fluye con una extraña naturalidad y ligereza ayudada por los elegantes movimientos de cámara y por una puesta en escena que podíamos tildar de "musical" (así, con comillas) con un magnífico empleo de la banda sonora (esos omnipresentes rasgueos de guitarra). Y hablando de la música, en Simple Men, más o menos a mitad de película aparece una escena totalmente musical que rompe radicalmente el ritmo, retratando con una coreografía sencilla y a la vez algo absurda el sentir de cada uno de los cinco personajes que intervienen en ella. Después de la rotunda afirmación de uno de ellos: "¡No soporto más esta tranquilidad!", un plano secuencia con un baile que viene a ser un resumen del film ... y de fondo Sonic Youth con "Kool Thing".
Para Hal Hartley sus finales más que felices son románticos: "Mis tres primeros largometrajes acaban con la reunión de un hombre y una mujer en circunstancias no resueltas. Yo paro ahí la narración, no me importa no resolverla porque lo importante es que los personajes se hayan comprometido en algo. Ese punto es el que me parece la conclusión de la historia". Efectivamente, al final Bill vuelve con Kate pero éste no es un happy end porque esta vuelta le supondrá la cárcel. Lo que importa como dice Hartley es el naciente compromiso del hombre con la mujer.
Otro de los aciertos del film está en su magnífica dirección de actores, moviendose en terrenos bien apartados del realismo, faltan las lágrimas, la pasión. Pero no es cuestión de temperatura sino de actitud: "Desconfío del sentimentalismo. Y el naturalismo es una forma de sentimentalismo. Lo importante no es salir de una película diciendo: sí, la vida es así. En vez de eso mi cine trata de ir hacia una cierta esencia." Y para librarse de un impostado naturalismo Hartley hace que sus actores no hablen ni se muevan como en la vida real. Su deslumbrante construcción del guión nos enfrenta a vertiginosos diálogos, ágiles, rápidos, irónicos y punzantes, construidos casi siempres con frases cortas, lacónicas. a menudo son circulares, es decir, una continua retahila de réplicas y contrarréplicas para volver al punto de partida.
No sé por qué pero en algún momento del visionado de Simple Men me vino a la mente ... Johnny Guitar.
Mostrando entradas con la etiqueta Hartley; Hal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hartley; Hal. Mostrar todas las entradas
domingo, 24 de enero de 2010
martes, 14 de octubre de 2008
Simple Men (III)

Bill: Deberías volver a casa y dormir un poco.
Karen: Quiero dormir sola esta noche.
Bill: Sí, vale. No quiero coquetear contigo.
Karen: No lo hagas. ... ¿Te quedarás mucho tiempo?
Bill: Me quedaré aquí toda la vida.
Karen: ¿Ah, sí?
Bill: Contigo.
Karen: Pareces muy seguro de ello.
Bill: Lo estoy.
Karen: Apenas te conozco.
Bill: Ya me conocerás con el tiempo. Cavaré hoyos y plantaré todos los árboles que quieras. Trabajaré todo el día y por la noche atenderé el bar.
Karen: ¿No estarás intentando impresionarme?
Bill: Sé lo que quiero en cuanto lo veo.
Karen: ¿Y lo consigues?
Bill: Casi siempre.
Karen: ¿De veras? ¿Todo?
Bill: Bueno, no siempre. La vida es más fácil cuando te das cuenta de que no puedes tenerlo todo.
Karen: ¿No se puede?
Bill: No.
Karen: ¿Qué se puede tener?
Bill: Creo que puedes tener, o lo que quieres, o lo que necesitas, pero no las dos cosas ...
Karen: A menos que tengas mucha suerte.
Bill: O que seas muy listo. Y yo ni lo uno ni lo otro. Ahora todo es distinto.
Karen: Me han amado otros ¿sabes?
Bill: Me lo figuraba.
Karen: Y yo les amé a ellos.
Bill: Es natural.
Karen: Y todos esos hombres han salido de mi vida ¿por qué crees tú?
Bill: Porque no eran yo.
Karen: ¿Y quién eres tú?
Bill: Yo soy el hombre que te hará feliz.
Karen: Qué romántico.
Bill: Sé bueno con ella y ella lo será contigo.
Karen: ¿No estarás intentando simplemente seducirme?
Bill: Me has seducido tú a mí.
Simple Men (II)

Bill: No puedo dormir.
Dennis: ¿Por qué?
Bill: Estoy sufriendo.
Dennis: ¿Qué?
Bill: Tengo el corazón roto.
Dennis: Qué memez.
Bill: ¿De veras?
Dennis: ¿Qué pasó?
Bill: Me engañaron. Me traicionaron. Me la jugó la mujer que amo.
Dennis: ¿Quién, mamá?
Bill: ¿No, Vera!
Dennis: ¿Quién es Vera?
Bill: No quiero hablar de ella.
Dennis: Como quieras.
Bill: ¿Quieres ver su foto?
Dennis: Ah, qué guapa.
Bill: Estaba loco por ella.
Dennis: Lo siento.
Bill: No consigo entenderlo.
Dennis: Lo superarás.
Bill: No Dennis, no lo superaré.
Dennis: Que sí, hombre.
Bill: Dennis, amo a esa mujer.
Dennis: Has amado a otras.
Bill: No como a Vera. Vera era especial.
Dennis: Créeme, lo superarás.
Bill: Sí ... tienes razón. Mañana ... se me pasará mañana.
Dennis: Ahora duérmete.
Bill: Pero no volveré a enamorarme.
Dennis: Está bien.
Bill: Las mujeres no quieren que las ames. Mañana ... en cuanto vea a una tía guapa ... no me voy a enamorar de ella. Así aprenderán. Sí. La primera rubia atractiva que encuentre ... se va a enamorar de mí. Me lo montaré bien. Al principio seré un tanto distante. Misterioso ... pareceré algo pensativo y profundo. Y también un poco peligroso. La adularé con detalles, pero sin dejar de ser modesto. Eso las derrite a todas. Se enamorará perdidamente de mí. Sí, misterioso, pensativo, profundo pero modesto. Luego me la tiraré, sin que me importe. Para mi será un ligue cualquiera. Será la chica de otro y la tratarécomo a una mierda y pedirá más. La usaré y punto. Le haré de todo. Será un juguete. Y después ... la dejaré tirada.
Dennis: ¿Has terminado?
Bill: Aún no he empezado.
Dennis: Duérmete.
Bill: No puedo dormir. Estoy sufriendo.
viernes, 10 de octubre de 2008
Simple Men (I)

Bill: ¿De dónde es este prefijo?
Dennis: Long Island, creo.
Bill: ¿Y qué hay allí?
Dennis: No lo sé. Tal vez esté papá.
Bill: ¿Lo has llamado?
Dennis: Está fuera de servicio.
Bill: No te metas en esto Dennis. Papá está en un buen lío. Vuelve a la facultad.
Dennis: No volveré a la facultad.
Bill: No seas estúpido.
Dennis: No volveré.
Bill: ¿Y qué harás entonces?
Dennis: Encontraré a papá.
Bill: Dennis, no lo hagas.
Dennis: No te pido que vengas.
Bill: Estupendo, porque no iría. Te digo que es una estupidez.
Me prestas 100 pavos. Tengo que salir de aquí.
Dennis: No tengo dinero.
Bill: Pues ve a un cajero.
Dennis: Tampoco tengo dinero en el banco.
Bill: ¿Y el dinero de la beca?
Dennis: Se lo dí a mamá.
Bill: ¿Se lo diste a mamá?
Dennis: Pensaba pedirte dinero.
Bill: Yo no tengo nada.
Dennis: Tengo 20 dólares si te vale.
Bill: 20 dólares ¿Qué hago yo con 20 dólares?
Dennis: ¿Estás en un lío?
Bill: No lo sé.
Dennis: ¿Qué pasó?
Bill: Robé unos ordenadores.
Dennis: Pero no te cogieron. ¿Y entonces?
Bill: No lo sé. Pero tengo que salir de aquí.
Dennis: Ven conmigo.
Bill: ¿A dónde?
Dennis: A buscar a papá.
Bill: ¿Cómo?
Dennis: No lo sé. Creo que seguiré la pista de esa Tara.
Bill: ¿Con 20 dólares?
Dennis: Basta para ir a Long Island ¿no?
Bill: !Y yo que sé¡
Dennis: Yo nunca he estado en Long Island.
Bill: Sí has estado.
Dennis: Ah, ¿sí?
Bill: Sí. Has estado en Queens. Queens está en Long Island.
Dennis: Queens forma parte de Nueva York. No creo que se pueda decir que es Long Island.
Bill: Forma parte de Nueva York, pero está en Long Island.
Dennis: Queens es un distrito.
Bill: Un distrito que está en Long Island.
Dennis: Un distrito que es de Nueva York.
Bill: Eso es.
Dennis: Long Island es una morrena terminal.
Bill: ¿Una Qué?
Dennis: Una morrena terminal. Es la tierra depositada en un glaciar menguante.
Bill: De puta madre. ¿A qué esperamos?
sábado, 27 de septiembre de 2008
Simple Men (Hal Hartley, 1992)
Bill y Dennis son hermanos. Bill es un ladrón, Dennis, un tímido estudiante universitario. Los dos se unen por distintos motivos, en busca del padre, un activista antisistema huido de la cárcel. Esta sería una sucinta reseña del argumento del film.
Pero no nos diría nada acerca de Simple Men. Lo que la película cuenta es una historia de amor y compromiso, como siempre en Hal Hartley. Bill "sufre" por una mujer que le ha traicionado y decide marcarse una estrategia para vengarse de todas las mujeres pero la primera rubia que se cruza en su camino resulta ser Kate, mujer fuerte, madura capaz de salir indemne de todas las dificultades que le presenta la vida. Como siempre en Hartley el amor triunfa a pesar de tenerlo todo en contra. Para que las distintas relaciones funcionen, viene a decir, han de tener como motor el afecto. Un afecto que se ha de cultivar, que se ha de trabajar ("Cuida de ella y ella cuidará de tí").
Simple Men fluye con una extraña naturalidad y ligereza ayudada por los elegantes movimientos de cámara y por una puesta en escena que podíamos tildar de "musical" (así, con comillas) con un magnífico empleo de la banda sonora (esos omnipresentes rasgueos de guitarra). Y hablando de la música, en Simple Men, más o menos a mitad de película aparece una escena totalmente musical que rompe radicalmente el ritmo, retratando con una coreografía sencilla y a la vez algo absurda el sentir de cada uno de los cinco personajes que intervienen en ella. Después de la rotunda afirmación de uno de ellos: "¡No soporto más esta tranquilidad!", un plano secuencia con un baile que viene a ser un resumen del film ... y de fondo Sonic Youth con "Kool Thing".
Pero no nos diría nada acerca de Simple Men. Lo que la película cuenta es una historia de amor y compromiso, como siempre en Hal Hartley. Bill "sufre" por una mujer que le ha traicionado y decide marcarse una estrategia para vengarse de todas las mujeres pero la primera rubia que se cruza en su camino resulta ser Kate, mujer fuerte, madura capaz de salir indemne de todas las dificultades que le presenta la vida. Como siempre en Hartley el amor triunfa a pesar de tenerlo todo en contra. Para que las distintas relaciones funcionen, viene a decir, han de tener como motor el afecto. Un afecto que se ha de cultivar, que se ha de trabajar ("Cuida de ella y ella cuidará de tí").
Simple Men fluye con una extraña naturalidad y ligereza ayudada por los elegantes movimientos de cámara y por una puesta en escena que podíamos tildar de "musical" (así, con comillas) con un magnífico empleo de la banda sonora (esos omnipresentes rasgueos de guitarra). Y hablando de la música, en Simple Men, más o menos a mitad de película aparece una escena totalmente musical que rompe radicalmente el ritmo, retratando con una coreografía sencilla y a la vez algo absurda el sentir de cada uno de los cinco personajes que intervienen en ella. Después de la rotunda afirmación de uno de ellos: "¡No soporto más esta tranquilidad!", un plano secuencia con un baile que viene a ser un resumen del film ... y de fondo Sonic Youth con "Kool Thing".
Para Hal Hartley sus finales más que felices son románticos: "Mis tres primeros largometrajes acaban con la reunión de un hombre y una mujer en circunstancias no resueltas. Yo paro ahí la narración, no me importa no resolverla porque lo importante es que los personajes se hayan comprometido en algo. Ese punto es el que me parece la conclusión de la historia". Efectivamente, al final Bill vuelve con Kate pero éste no es un happy end porque esta vuelta le supondrá la cárcel. Lo que importa como dice Hartley es el naciente compromiso del hombre con la mujer.
Otro de los aciertos del film está en su magnífica dirección de actores, moviendose en terrenos bien apartados del realismo, faltan las lágrimas, la pasión. Pero no es cuestión de temperatura sino de actitud: "Desconfío del sentimentalismo. Y el naturalismo es una forma de sentimentalismo. Lo importante no es salir de una película diciendo: sí, la vida es así. En vez de eso mi cine trata de ir hacia una cierta esencia." Y para librarse de un impostado naturalismo Hartley hace que sus actores no hablen ni se muevan como en la vida real. Su deslumbrante construcción del guión nos enfrenta a vertiginosos diálogos, ágiles, rápidos, irónicos y punzantes, construidos casi siempres con frases cortas, lacónicas. a menudo son circulares, es decir, una continua retahila de réplicas y contrarréplicas para volver al punto de partida. Más adelante pondré en el blog alguna muestra de estas set pieces.
No sé por qué pero en algún momento del visionado de Simple Men me vino a la mente ... Johnny Guitar
>
Suscribirse a:
Entradas (Atom)