sábado, 24 de enero de 2009

La música del azar: Tindersticks.



La profunda voz de Stuart Staples acariciando hasta el escalofrío.
Melodrama inyectado en vena.
Impostación. Sarcasmo.

Noches en vela de amores encallados.
La belleza de la desolación.

El crooner de las sienes plateadas dirigiendo la orquesta de la madrugada.
Música para camaleones extraviados,
Elegantemente tristes.


Amo la música profunda, nocturna, bella, desolada, elegantemente triste de Tindersticks.