domingo, 1 de febrero de 2009

Lienzos de celuloide.

1- Miguel Angel.

El tormento y el éxtasis (Carol Reed, 1965): basada en un best-seller de Irving Stone. Charlton Heston es Miguel Angel, el genial pintor renacentista que pinta sin prisa la Capilla Sixtina. Rex Harrison es el Papa Julio II quien le hace el encargo. El film se limita a reflejar de manera esquemática y superficial esta época , y las tormentosas relaciones entre estos dos personajes.


2- Caravaggio.



Caravaggio (Derek Jarman, 1986): Construida a partir del soliloquio alucinado del agonizante protagonista, esta recreación fílmica de la existencia del pintor renacentista puede llegar a aburrir o irritar a todos los que no comulguen con el esteticismo decadente filogay característico de Jarman.

3- Rembrandt.


Rembrandt (Alexander Korda, 1936): biografía del pintor holandés, con abundante fantasía made in Hollywood, centrada en sus últimos años de vida, tras la muerte de su esposa. Korda recrea la Holanda del siglo XVII en estudio con su exuberancia característica. Charles Laughton interpreta al pintor en uno de sus mejores trabajos.


4- Vermeer.




La joven de la perla (Peter Webber, 2003): dirigida por el debutante Peter Webber y con una jovencísima Scarlett Johansson como "la joven de la perla", la película basada en la novela de Tracy Chevallier, destaca por su elaborado trabajo de reconstrucción de época y por la fotografía de Eduardo Serra, minuciosa y muy lograda adaptación al cine del ambiente visual que transmiten los cuadros de Vermeer.

5- Goya.


Goya en Burdeos (Carlos Saura, 1999): Paco Rabal se pone por tercera vez en la piel del pintor aragonés en este drama que ahonda en la visión estética del artista. La trama le sitúa en su exilio francés de Burdeos, rememorando su juventud y madurez encarnadas por el actor José Coronado. Carlos Saura se aparta del realismo y busca elementos de puesta en escena próximos al teatro y a la pintura.


6- Toulouse-Lautrec.



Moulin Rouge (John Huston, 1952): José Ferrer interpreta al pintor en esta historia de un individuo marginal de físico deforme que intenta abrirse camino con su arte ante la incomprensión social. Huston le ve como un perdedor incomprendido que convierte ese fracaso en acicate creativo. El resultado, a pesar de la cuidada fotografía que se identifica con la tonalidad cromática del pintor, es una película plana, sin garra y llena de tópicos.

7- Van Gogh.



El loco del pelo rojo (Vincente Minnelli, 1956): biopic de Van Gogh, interpretado por un excelente Kirk Douglas, un film lleno de pasión y vitalidad con una magnífica utilización de la luz y del color. Adaptación del libro de Irving Stone rodada en las mismas localizaciones en que vivió el artista. Un gran clásico. Una gran película.

Van Gogh (Maurice Pialat, 1991): centrada en los últimos meses de su vida antes del suicidio, se aparta de otras aproximaciones cinematógraficas al personaje y de las convenciones del biopic. Pialat da por hecho que todos conocemos la biografía del pintor y reinterpreta al personaje histórico a su manera: apenas vemos a Vincent (interpretado con tensa frialdad por Jacques Dutronc) pintar, hay personajes inventados, no existen los flashbacks explicativos. Van Gogh es presentado como un ser desengañado de todo y de todos.

8- Amedeo Modigliani.


Los amantes de Montparnasse (Jacques Becker, 1958): clásico del cine francés marcado por la fatalidad. El proyecto inicial lo iba a dirigir Max Ophuls, pero al morir fue aplazado. Jacques Becker lo retomó en plena enfermedad que dos años después lo llevaría a la tumba. El protagonista Gerard Philippe, de 35 años, también moriría poco después de terminar el rodaje. El film trata acerca del último año del pintor, su mísera existencia , sus problemas con alcohol y drogas, sus difíciles relaciones con sus amantes (Anouk Aimée, Lili Palmer). A Becker le interesa, más que el mundo de la pintura, la tragedia de un hombre condenado a morir que sólo en el amor encuentra un efímero placer en su desdichada vida.


9- Klimt.

Klimt (Raoul Ruiz, 2006): no encontraremos en el Klimt de Raoul Ruiz ni exactitud histórica ni una biografía al uso. Todo el film es una rememoración del pintor austríaco en su lecho de muerte, de marcado tono onírico, sin una trama lineal a que agarrarse, una fabulación muy subjetiva sobre un personaje conocido. De esta forma nos vamos asomando al universo artístico de Klimt, a su personalidad, a su reconocible mundo cargado de misterio , erotismo y belleza.


10- Munch.




Edvard Munch (Peter Watkins, 1973): filmada con actores no profesionales que representan, sin hablar casi nunca, las circunstancias de la vida del artista. Este trabajo de Watkins viene a ser una obsesiva, por minuciosa y detallista, reconstrucción de tono didáctico, al estilo rosselliniano, de la vida del pintor, con una omnipresente y explicativa voz en off -la del propio realizador- que viene a sustituir la casi total ausencia de diálogos.

11- Picasso.



Sobrevivir a Picasso (James Ivory, 1996): conocemos a Picasso -prodigioso Anthony Hopkins- a través de los ojos de Françoise (Natascha McElhone), una de las mujeres con que compartió su vida. Este retrato de madurez del pintor malagueño nos lo muestra como un ser tiránico, egocéntrico y posesivo. Las mujeres son presentadas como las víctimas de su temperamento. Esta perspectiva un tanto maniquea procede de la autora del libro en el que se basa la película, la periodista Arianna Stassinopoulos Huffington.


12- Frida Kahlo.


Frida (Julie Taymor, 2002): Salma Hayek, también coproductora de la cinta, y Alfred Molina interpretan a la pareja Frida Kahlo-Diego Rivera, matrimonio que jugó un papel esencial en la vida cultural y política del México del siglo XX. La ficción recorre toda la vida de Frida, incluidos el brutal accidente que la dejó inválida, su vida sentimental sin complejos y su tormentosa relación con Diego Rivera. El trabajo de Taymor destaca especialmente en la evocación de la época y en la utilización de los colores cracterísticos de la paleta de Frida para expresar estados de ánimo, así como en la forma de insertar detalles de la vida de la artista en su propia obra a través de encuadres que representan algunos de sus lienzos.

13-Francis Bacon








El amor es el demonio (John Maybury, 1998): La película se abre en 1971 con un Francis Bacon consagrado internacionalmente, inaugurando una exposición retrospectiva en el Grand Palais de París, coincidente con el suicidio de Georges Dyer, su amante. Luego retrocede hasta 1964 cuando Dyer, un ladron de poca monta, irrumpe en la vida (y obra) de Bacon. Maybury otorga a la realización una"composición baconiana" mediante la estética deformada, texturas grumosas, efectos de color, luces distorsionadas, de la que en ocasiones, peca en exceso.

14-Pollock.






Pollock (Ed Harris, 2000): debut en la realización de Ed Harris quien también interpreta al pintor expresionista abstracto Jackson Pollock, dando rienda suelta a su lado más histriónico, mostrando al pintor como un hombre arisco, torturado, parco en palabras, ciertamente antipático. Lo más interesante está en las escenas en las que Harris interpreta a Pollock en pleno proceso creativo.

15- Basquiat.



Basquiat (Julian Schnabel, 1996): debut en la dirección del artista plástico y también pintor Julian Schnabel, y amigo personal de Basquiat. La película narra la vida del pintor Jean-Michel Basquiat, su rápido ascenso a la fama, hasta su muerte a los 27 años de una sobredosis de heroína. Basquiat plantea el eterno conflicto entre el genio rebelde incomprendido y la sociedad en la que se mueve, en este caso la New York de los 70. Destacar la aparición de David Bowie interpretando a Andy Warhol.

16- Antonio López.

El sol del membrillo (Antonio López, 1992): documental de ficción o ficción documental, es tan sólo una etiqueta, da lo mismo cómo lo llamemos. Tenemos por una parte al pintor Antonio López tratando de captar en un lienzo al sol madurando los frutos en un membrillero que él mimo plantó en el patio de su casa. De otro lado está el director Victor Erice que en un segundo plano contempla, espera, filma, tratando de llegar al fondo del cómo transcurre el proceso de la creación de un cuadro, Película pausada, que se toma, y mucho, su tiempo, no apta para impacientes,