jueves, 26 de febrero de 2009

Philipp Seymour Hoffman.







Philip Seymour Hoffman es un neoyorkino de 41 años de aspecto vulgar. Barriga cervecera, rechoncho y algo cabezón, de melena rubia y despeinada, nunca será un galán ni mucho menos un héroe, pero sus dotes interpretativas han hecho de él todo un referente entre los mejores actores de la actualidad, y ahí están la cantidad de nominaciones y premios para corroborarlo.



Hoffman no confía en su talento a la hora de componer un personaje. Ejemplo de ello son los cinco meses de preparación que necesitó para convertirse en Truman Capote.

Él no quiere "hacer de", quiere "ser" el personaje, y ése es un proceso agotador y doloroso. Suele ser muy minucioso y obsesivo en su trabajo hasta el punto de hacer constantes observaciones y preguntas al director de turno sobre su personaje. En resumen un actor "plasta", aquel que necesita saberlo todo acerca de su papel para, a partir de ahí, elaborar su propia creación y poder hacerlo suyo.



Breve paseo por lo más destacado de su filmografía:


  • Boogie Nights (Paul Thomas Anderson, 1997). Es Scotty J. técnico de sonido y chico para todo que forma parte de la troupe del rey porno (Burt Reynolds) en la California de los años 70. En el segundo film de P.T. Anderson interpreta a un homosexual tímido y reprimido metido en la industria del sexo.

  • Happiness (Todd Solondz, 1998). El actor que venía de hacer un corto papel en El Gran Lebowski insufla vida a un personaje vomitivo y patético, Allen, un inadaptado obsesionado con Lara Flynn Boyle.

  • Nadie es perfecto (Joel Schumacher, 1999). P.S. Hoffman es lo único salvable en esta mediocre película en el papel de una drag queen que da clases de canto a su vecino (Robert de Niro), un policía retirado, machista y homófobo.

  • Magnolia (Paul Thomas Anderson, 1999). Por una vez no interpreta a un tipo raro. Su personaje es Phil, un apacible y comprensivo enfermero que atiende a un enfermo de cáncer terminal en este intenso y sombrío fresco social, modelo vidas cruzadas.

  • El talento de Mr. Ripley (Anthony Minghella, 1999). Tiene una breve aparición como el afeminado amigo de Jude Law. Muere a manos del inmoral protagonista (Matt Damon).

  • Con amor, Liza (Todd Louiso, 2002). Su primer papel protagonista, Wilson Joel diseñador de webs que, abatido y confuso, intenta asumir el suicidio de su esposa. Es incapaz de abrir la carta de despedida que ella le ha dejado mientras busca consuelo esnifando gasolina e intentando aficionarse al aeromodelismo. Un excelente P.S. Hoffman con una interpretación rozando el autismo está presente en todo momento en esta película de tono triste y pocas palabras, una muestra de auténtico cine indie.

  • Punch-Drunk love. Embriagado de amor (Paul Thomas Anderson, 2002). Sale poco tiempo pero borda su papel, administrador de una línea de teléfono erótica que pretende timar a un furioso Adam Sandler en esta comedia romántica marciana, su cuarta colaboración en la cuarta película de Paul Thomas Anderson.

  • La última noche (Spike Lee, 2002). Papel secundario como uno de los íntimos amigos -un tímido profesor- de Edward Norton, con el que pasará un tiempo antes que éste ingrese en prisión
  • Truman Capote (Bennett Miller, 2005). Memorable interpretación de Hoffman, merecedora de un Oscar. No se transforma en Capote, es Capote.
  • Mission Imposible III (J.J. Abrams, 2006). Es el megavillano de turno que tiene que amargarle la vida al soso de Tom Cruise. Pirotecnia a raudales, acción sin ton ni son, y poco más.
  • Antes que el diablo sepa que has muerto (Sidney Lumet, 2007). P.S. Hoffman es uno de los dos hermanos (el otro es Ethan Hawke) que se proponen atracar la joyería de su padre en esta excelente película filmada con brío y energía por el octogenario Lumet en la que todo el reparto raya a un altísimo nivel: además de los citados, Albert Finney y Marisa Tomei.
  • La familia Savages (Tamara Jenkins, 2007). Drama con toques de humor negro sobre dos hermanos, P.S. Hofman y Laura Linney, enfrentados a la demencia y la inminente muerte del padre. El es un profesor de literatura y ella aspira sin éxito a ser novelista. Los dos actores están magníficos en esta película desoladora y conmovedora a la vez.
  • La duda (John Patrick Shanley, 2008). Es ésta una película de actores, muy por encima de un guión y una realización planos. Hoffman es el padre Brendan, sospechoso de abusos sexuales. Meryl Streep interpreta a la compañera/rival un personaje que cree que sólo el orden y la disciplina severa pueden conducir al aprendizaje. Brendan es contrario al castigo y utiliza la comprensión y el cariño. El actor está prodigioso, consiguiendo que el público empatice con su personaje pese a la duda de si es culpable de abusos.

Y en este mes de Febrero debe de haberse iniciado el rodaje de Jack Goes Boating, el proyecto en el que P.S. Hoffman se estrena como director. Basada en una obra de gran éxito en Broadway de Bob Glaudini interpretada por el propio Hoffman, su personaje es un conductor de limusinas, inadaptado y soñador, que dedica su tiempo libre a ayudar desinteresadamente a los demás, y que inicia una relación con Connie, la ayudante de un embalsamador con la que compartirá desde aficiones comunes a drogas ilegales.