viernes, 12 de junio de 2009

Eduard Fernández: natural y sin aditivos.




Actuó de mimo y payaso por las calles de Barcelona y en pequeños garitos y bares de amigos.


"Creo que es de las mejores cosas que he hecho en mi vida".


Hace pruebas para entrar en Els Joglars y a la tercera es la vencida, le admiten el el grupo con 23 años. Permanece 4 años con los de Albert Boadella en los que llega a actuar en unas 250 representaciones.


"No soy actor de escuela. Estudié mimo y otras historias y aprendí el
oficio a la antigua, encima de las tablas. Allí aprendes mucho. Día a día y
equivocándote"


Gracias a Sara Bilbatúa, directora de casting que creyó en Eduard desde el principio, debuta en el cine en 1999. La película es Zapping dirigida por Juan Manuel Chumilla, e interpreta a dos hermanos gemelos. En su segunda película, el estimulante thriller Los lobos de Washington (Mariano Barroso, 1999), destaca sobremanera en el papel de líder de la banda junto a un excelente reparto que cuenta con Javier Bardem, Ernesto Alterio, Alberto Sanjuán y Pepe Sancho. Por esta interpretación es nominado a los Goya al mejor actor revelación

Su entrada en el mundo del cine le llega ya con 35 años. La gran actuación en la película de Barroso le abre las puertas. Desde aquí hasta ahora Eduard Fernández ha conseguido con sus trabajos la consideración de actor serio, preparado y versátil, un intérprete que deja en evidencia a tanta joven estrellita salida de las series de TV que están inundando últimamente los estrenos del cine español.

"No me gustan los actores que no se muestran volubles, débiles. El peligro de esta profesión es estar siempre seguro de todo. Hay que mostrar la vulnerabilidad. Eso es lo que hace humano a un personaje"

Ha demostrado su capacidad interpretando distintos registros, aunque, es una opinión, le prefiero cuando encarna a tipos sin suerte (el guardaespaldas de La voz de su amo, Emilio Martínez Lázaro, 2001) o directamente perdedores (Los lobos de Washington, Smoking Room (Roger Gual y Julio D. Wallovits, 2002) y a hombres comunes (En la ciudad, Cesc Gay, 2003). No por ello dejamos de lado sus excelentes prestaciones como el odioso arribista de El método (Marcelo Piñeiro, 2005), el antihéroe lacónico de Alatriste (Agustín Díaz Yanes, 2006) o el moderno Mefisto de Fausto 5.0 (Alex Oller y Carlos Padrissa, 2001) por el que gana el Goya al mejor actor. Pero para mí, el mejor Eduard Fernández es el Alex de Ficción (Cesc Gay, 2006), un hombre que se encuentra en un impasse en su vida, en su oficio (el de cineasta). Aparentemente pasan pocas cosas. Todo pasa por la cabeza y el cuerpo del personaje y hacerlo a través de la contención emocional y la introversión es algo muy difícil, y Eduard lo borda.

"A mí me gusta el cine que no habla mucho. Es difícil porque tienes que tener muy claro qué estás contando y de nuevo aparece la complicidad
con el director para saber qué cuentas sin decir una sola palabra"

Acaba de rodar Biutiful a las órdenes de Alejandro González Iñárritu en la que hace de hermano mayor de Javier Bardem y en la que según dice el propio Eduard aparece la Barcelona que no salía con Woody Allen. Entre sus últimos trabajos destaca el premio que ha obtenido en el Festival de Málaga a la mejor interpretación por Tres días con la familia dirigida por la jovencísima Mar Coll, un drama familiar que promete, y es que la sola presencia de Eduard es ya, de por sí, una garantía de calidad.

"Lo que me gusta del cine es el primer plano. Liv Ullman decía hace poco que con los años le gusta dejar entrar la cámara dentro de ella,
sin hacer nada más. Eso es lo que me gusta."


4 comentarios:

anareis dijo...

Estou fazendo uma campanha de doações para meu projeto da minibiblioteca comunitária e outras atividades para crianças e adolescentes na minha comunidade carente aqui no Rio de Janeiro,preciso da ajuda de todas as pessoas de bom coração,pode doar de 5,00 a 20,00.Doações no Banco do Brasil agencia 3082-1 conta 9.799-3 Que DEUS abençõe todos nos.Meu e-mail asilvareis10@gmail.com

Bargalloneta dijo...

Eduard fernández!!!
és un grandíssim actor!!

Anónimo dijo...

La voz de Eduard te da pistas sobre su profundidad actoral. La mirada de Eduard te invita a naufragar en sus personajes. Las manos de Eduard te tocan sin permiso.

Y en "Ficció" deseas proteger su vulnerabilidad, pintar de morado sus dudas, besar sus muecas... Y es que este actor hace que formes parte del cine. Eduard sigue haciéndome feliz. Odile

Castedo Merinero dijo...

Uno de los mejores actores que tenemos actualmente. No recuerdo una película en que esté mal. En Ficción, como dice Odile, está genialmente vulnerable.
Abrazo.