miércoles, 17 de marzo de 2010

Los sueños y la imaginación, inútil antídoto de la locura.

Leolo (Jean-Claude Lauzon, 1992)



Leolo: Mi abuelo, sin ser un hombre malo, ya había intentado matarme. Recuerdo que no me asusté ... y que soñé con la hermosura del tesoro.. A lo mejor era porque ya estaba muerto. Sobre todo recuerdo la blancura de esa luz ... que vi por primera vez.

( ... )
Leolo: No quiero quedarme en este cementerio de muertos vivientes. Pero mis dedos del pie me recuerdan que estoy aquí. Salen de un agujerito en el extremo de mi manta. Cada día, sin que yo mismo me de cuenta, consigo asomar un dedo más que el anterior. Mañana asomaré mi pie entero. Y mi pierna. Y pronto será mi cuerpo. He de abandonar esta vida, antes de estrangularme con este agujero.

3 comentarios:

David dijo...

Etiqueta: Monólogos de cine.
Lo que más recuerdo de esta peli (aparte del impacto que me produjo la escena del gato) fue cuando el hermano musculoso se enfrenta de nuevo al tipo que se metía con él y tras perder, Leolo dice algo de que no importa que seas tan grande como una montaña si tienes el miedo dentro (no sé, algo parecido. Hace años que no he vuelto a ver la peli y malcito de memoria). Un saludo.

eloy dijo...

Tienes buena memoria, David. Es exactamente como la recordabas, esa escena.
Esta peli tiene poco diálogo, una voz en off está omnipresente todo el film. Para mí una de las mejores utilizaciones de la voz en off, pura poesía, y no sólo por esa preciosa dicción en francés.

Saludos

ethan dijo...

Tengo que revisarla porque me acuerdo de poco. Sólo sé que me gustó, que tenía un aire a películas del corte de Delicatessen o El Quimérico Inquilino, o al menos eso me parece ahora.
Saludos